Bienvenido a Historias de Mamás y bebés

Les doy la bienvenida a Historias de Mamás y bebés y los invito a que me envíen sus fotografías y anécdotas a madresybebes@gmail.com Con gusto las publicaré.

domingo, 4 de marzo de 2012

Maleta para clase de natación

La primer clase de natación
Foto / Archivo particular

La matronatación es una actividad increíble para los bebés y ayuda mucho a su desarrollo, pero sobre todo a fortalecer ese vínculo entre los papás y los niños.

Juan José y yo decidimos que Isabellita empezaba sus clases en la piscina a sus siete meses y estábamos muy emocionados por su primer día y claro lo primero que se nos ocurrió que debíamos comprarle era lo obvio, su vestido de baño. Un día antes salí corriendo de la Corte y le compré uno rosadito divino y le aliste su toalla, bata de patico y otras cosas que consideré fundamentales.



Clase de Natación con papito
Foto / Archivo particular 

Al otro día fuimos temprano a su clase y cuando ella salió de la piscina ¡oh sorpresa! Se me olvidó llevar el jabón para bañarla, lo bueno fue que otros papás nos vieron en aprietos y nos regalaron del suyo, pero después de esa experiencia aprendí a armarle la maleta a la nena para sus clases en la piscina. La comparto con ustedes para que no pasen la primiparada que vivi yo.

Maleta para clase de natación:

Pañales especiales para natación (es recomendable comprar el paquete que trae más de diez porque salen más baratos. Ojo, vienen por tallas)
Pañales normales (cargar siempre en la pañalera o en la maleta por lo menos cinco por si la salida se alarga y debemos estar mucho tiempo fuera de casa)
Paquete de pañitos húmedos
Vestido y gorro de baño

Implementos clase de natación
Foto / Archivo particular

Toalla (ojalá con gorrito para protegerle la cabeza al bebé cuando salga de la piscina porque cuando hay cambio de clima los niños se pueden resfriar y la sola salida para ponerle la ropa seca le puede afectar)
Opcional la bata de baño
Shampoo y jabón líquido para bañarlo después de la clase
Crema para el cuerpo
Crema antipañalitis
Muda de ropa (ojala con camiseta por debajo y si está en clima frio es mejor ponerle camisa manga larga y chaqueta, pues se debe evitar al máximo el impacto del cambio de clima)
Muda de ropa adicional (Siempre que se saca al bebé de la casa se debe llevar una muda adicional completa con medias y todo porque ellos se pueden enmugrar o echarse la comida encima)
Manta para proteger al bebé y no ponerlo directamente sobre las mesas especiales para cambiarlos
Bolsa de plástico para echar la ropa mojada
Acetaminofén o Tempra (por si el bebé se enferma o se siente mal)
Manta y cobija (Para proteger al bebé del cambio de clima, sobre todo en el transcurso entre la salida de la clase y la llegada al carro)
Babero y trapito para babitas
Un muñeco
Comida para el bebé (tetero o compota con su cuchara, depende de la hora de salida en la clase. Recuerde que es mejor llevarle comida adicional en un tarrito especial y agua en un termo por si el bebé queda con hambre o simplemente por si se alarga el paseo y debe irse a otro sitio)
Se recomienda no darle al bebé la comida tan pronto salga de la piscina porque le puede dar vómito, también se recomienda darle la comida una hora antes de la clase.
También se puede llevar dos maletas una de ellas en material impermeable para echar las toallas y cosas húmedas.

domingo, 5 de febrero de 2012

Recomendaciones para atender la gripa de su hijo.

 Helen Ralón y Marce Rojas en Nueva York
Foto: Archivo particular

Hola a todos. Una de mis mejores amigas vive en Guatemala y se llama Helen Ralón, a ella la conocí cuando viajé a Estados Unidos a estudiar gracias a un premio que me dio la embajada de ese país.  Además de todo lo que aprendí en materia de periodismo y de la cultura norteamericana, lo mejor es haber conocido colegas tan profesionales como Helen que hoy ocupan un lugar muy importante en mi vida. 


Mi amiga Helen también quiere compartir con ustedes algunas de sus experiencias como mamá primeriza. Les adjunto la carta que me envió desde Guatemala.

  Helen Ralón y Marce Rojas en San Francisco
Foto: Archivo particular

MARCE:
Te saludo desde Guatemala felicitándote por este blog, el cual nos ayuda a las madres a compartir nuestras vivencias y de esta manera apoyar a otras.  Nos encontramos con tantas preguntas, cambios emocionales que muchas veces no sabemos cómo actuar.


Recientemente mi hija “Paula” de 10 años enfermo con una gripe muy fuerte y yo que pensaba que tenía un poco de experiencia me tope que lo que pensaba era algo insignificante llego a complicarse a tal punto que me encontré en una encrucijada, por ello comparto lo siguiente:


Es natural que cuando ellos se enferman nosotras estemos llenas de preguntas, sobre todo si lo notamos mal, decaído, y aún llevándolo a la consulta médica, vemos que sigue enfermo, y tenemos que tenerlo en casa.
A muchas madres nos cuesta ser objetivas a la hora de decidir, así que aquí les dejo algunos consejos para que tengamos en cuenta en estos momentos.


 Helen Ralón y su hija Paula
Foto: Archivo particular


DEBO LLAMAR AL MEDICO? SI y definitivamente si!! El motivo es que nuestro hijo día con día gana peso y estatura y la dosis que le dimos tiempo antes no llenara sus necesidades, también debemos tomar en cuenta que pude deberse a un problema viral y puede ser un problema infeccioso.


DEBEMOS PEDIR EL DIA DE TRABAJO:   Lo dejamos a su discreción, aunque debemos recordar que nuestro hijo (a) está con quebrantos de salud demanda mas mimos, cuidados y cariño así como necesitan sentir seguridad, que solo una madre puede brindar entonces su recuperación será más satisfactoria. 


CUANTO ABRIGARLO? Lo mejor sería no sobrecargarlo de ropa y cuidar que el ambiente sea cálido y que no ingrese ningún tipo de viento ya que esto podría complicar su salud. 


DEBEMOS BAÑARLO? Esa es una pregunta común en nosotras, pero quien mejor puede aconsejarnos es el pediatra.
No tomemos decisiones apresuradas, tratemos de relajarnos, analizar la situación y consultar a nuestro medico, muchas veces no lo hacemos por vergüenza, temor pero nadie mejor que él para darnos instrucciones.


UN ABRAZO,


HELEN RALON

viernes, 20 de enero de 2012

Los bebés no lloran porque sí.

Isabellita con dos días de nacida
Foto / Marce Rojas

Una de las cosas que aprendí es que los niños tienen una razón para llorar y muy pero muy pocas veces lo hacen por molestar. Algunas personas me decían que no consintiera mucho a mi hija porque la acostumbraba a estar cargada y terminaría siempre llorando porque sí. Igual nunca hice caso porque yo estoy segura que durante el primer año es importante brindarle mucho amor a los bebés para que su desarrollo intelectual y afectivo sea muy bueno.

Lo que me enseñó el pediatra y es una realidad, es que un niño recién nacido llora por razones concretas: o esta orinado, o se hizo popó, o tiene hambre o sueño o cólicos. Con el tiempo empezamos a detectar cuál es la razón, pero mientras tanto lo mejor es llenarnos de paciencia y tratarlos con mucho amor porque ellos acaban de llegar al mundo y no saben cómo manifestarnos lo que les pasa, la única forma es el llanto.

Ante cualquier duda lo mejor es preguntarle al pediatra sobre recomendaciones para atender al bebé en caso de urgencia, pero también es fundamental tener a mano un botiquín. El médico de Isabellita me hizo la siguiente sugerencia, pero recuerde que usted debe consultarle al suyo si es conveniente usar esos medicamentos para su bebé y en qué cantidades.

Botiquín para bebés
Foto / Marce Rojas

Botiquín para bebés de 0 a 6 meses:

* Coricidín: Goticas para la gripa
* Acetaminofén para bebés Tempra o Dolecito: Para el malestar
* Siligás: Para los gases
* Suero fisiológico: Para descongestionarle la nariz
* Termómetro: El más recomendable es el digital y ojalá mantenerlo en su caja para protegerlo de los golpes.


** Recuerde que los medicamentos deben guardarse en un lugar seguro donde no tengan contacto directo con el sol.

sábado, 14 de enero de 2012

Crema de verduras para bebés mayores a los siete meses.

Receta de la abuela Doris
 La abuelita Doris Claros y la prima Luna Juliana
Foto archivo particular

Esta es una receta que la abuela Doris le prepara a Isabellita y se la sirve como almuerzo. A Isabellita le encanta y por eso la quiero compartir con ustedes.

 Crema de verduras
Foto archivo particular

Ingredientes
Un pedazo pequeño de pechuga o de carne de res o de ternera
Acelga         1 hoja
Espinaca     1 hoja
Ahuyama     2 rodajas 
Zanahoria    2 rodajas
Frijol verde  o alverja       8 pepitas
Arracacha   3 rodajas
Una pizquita de sal (muy poquita)


Preparación:
En una taza de agua o un poquito más se ponen a hervir todos los ingredientes hasta que esté todo blandito y espeso. Esperar hasta que esté tibio y licuar pero teniendo en cuenta que la mezcla debe quedar cremosa y sin ningún grumo. Tampoco puede quedar aguado. Si queda demasiado espeso se le puede agregar un poquito de agua hervida tibia y volver a licuar. Servir en un platico hondo y darle al bebé con una cuchara redondita.

Isabellita disfrutando de su cremita de verduras
Foto archivo particular

Recomendación.
Esta crema la sugieren para los bebés después de haber cumplido los 7 meses. 
Antes de dársela verifique que no esté caliente.  
No ponga el plato cerca al niño o niña porque se lo pueden echar encima y tenga siempre a la mano una toallita pequeñita por si se enmugra la carita.  
Para evitar un accidente siente al bebé en su sillita y póngala cerca a una mesa para tener cerca el plato, la toallita y lo que necesite. Nunca deje al chiquitín sólo ni sin ajustar las correas de la silla especial para él.

Recomendación básica: tener pediatra antes del parto.

 Isabella recién nacida
Foto: archivo particular

Una de las cosas que aprendí cuando nació Isabellita es que es fundamental tener listo un pediatra desde antes del parto por si surge alguna duda. En mi caso por ejemplo cuando salimos de la clínica la nena no hacia más que llorar aunque estaba limpia, no tenia sueño y supuestamente había comido, pero aun así seguía llorando y no sabíamos qué hacer. Afortunadamente y con la ayuda de una amiga en pocas horas pero que fueron eternas, nos dimos cuenta que la nena tenía hambre porque la leche materna que yo le provenía no era suficiente. Las enfermeras nunca te lo dicen y en la casa sin saber qué hacer y sin saber qué darle, es el caos.


Mi sugerencia es que durante el embarazo ojalá a los 8 meses busquen un pediatra recomendado por alguien de la familia o por amigos. Cuando sales de la clínica debes ir en menos de una semana a un control con el pediatra y si no tienes uno listo te toca ir a cualquiera y a veces no es la mejor atención.
Isabella dormidita
Foto: archivo particular


Después de una mala experiencia aprendí la lección y les tengo algunas sugerencias:
1) Escoger un buen pediatra al menos a los 8 meses de embarazo o antes si hay riesgo de un bebé anticipado
2) Una vez elegido el médico, establecer confianza con el pediatra e intercambiar celulares cosa que ante una emergencia pueda recibir tu llamada
3) Antes de salir de la clínica preguntarle al pediatra de turno cuál es la leche recomendada y en qué cantidad se le debe suministrar al bebé.  A veces ellos se niegan a responder porque insisten en que debes lactar, pero diles que será solo en caso de urgencia por si no te sale más leche y a media noche no sabes qué hacer
4) Recuerda que cuando el bebé está tan pequeño se recomienda ir al pediatra una vez al mes
5) Pídele al pediatra de tu bebé una cartilla de control de las vacunas


El especialista que atiende a mi chiquitina, se llama Cesar Enrique Nuñez y es pediatra gastroenterólogo. Es buenisimo. La nena nunca tuvo reflujo. El doctor Nuñez me ha dado consejos en mis citas y con gusto las compartiré con ustedes.


Uno de ellos tiene que ver con las vacunas obligatorias que se les deben aplicar a los bebés.  Para que no les duela tanto un día antes de se les debe dar unas goticas de un acetaminofen llamado Tempra. Es buenisimo, pero antes de cualquier cosa es mejor consultar al pediatra de tu bebé para determinar si es el adecuado, en qué cantidad y cada cuánto tiempo se debe suministrar. Recuerda que todos los niños son diferentes y no a todos les sirve lo mismo.